miércoles, 18 de noviembre de 2009

Queremos de-salir...

El retorno de Hippeis y su rodilla des-ligamentizada





Llevo tiempo sin actualizar el blog.

Es que lo de la pierna me impide escribir como Zeus manda... Digamos que mi vida está un poco patas arriba. A veces trabajo desde casa, a veces tengo que ir al médico corriendo (bueno, cojeando), otras veces me visitan amigotas en mi lecho del dolor.

En cuanto a marcha, poco tengo demasiado que contar. Lo de estar coja es incompatible con salir a bailar y me he dedicado fundamentalmente a actividades contemplativas tipo ir al cine. Lo más parecido a una fiesta fue tomarme unas cañas después de Biocultura (una feria de cosas "bio") con unos amigotes. Por otro lado, no está mal eso de salir de cañas a arreglar el mundo, lo peor es que es invierno y no hay forma de escapar de los malos humos... Para tomarse unas cañas a primera hora de la noche, recomiendo Los Maños en la calle la Palma. Tapeo y cañitas, al estilo castizo, más que maño.

En fin, que espero que esta tendencia se invierta pronto y poder volver a pegarme una buena juerga piticlera con amigotas, amigotes y andando como las personas.

Paciencia que es la madre de la ciencia.

A parte de leer y ver películas. ¿Qué se puede hacer si estás coja?
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miércoles, 11 de noviembre de 2009

Cómo andar con muletas y no morir en el intento

Bueno, esto es una petición de ayuda...


Ideal patachula glamouroso al que espero llegar...

Ayer me dijeron que convendría que andara con muletas mientras se resuelve el tema de mi rodilla pata-chula. En mi primer día de uso, lejos de sentirme como el doctor House e ir a paso trotón, he tardado más de una hora en llegar al trabajo. Además de ir a dos por hora, he llegado sudando la gota gorda. Vamos, un desastre.

En realidad, se me está poniendo una pierna bonica y la otra, a penas si la puedo doblar porque la he tenido una semana inmovilizada...

De todas formas, voy a empezar a ver qué ejercicio puedo hacer con una pata-chula y con orden de reposo, porque si no se me va a poner el culo de pantalla panorámica 16:9.

¿Algún/a ex-patachulo/a que me pueda dar un consejo?
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martes, 10 de noviembre de 2009

Pipiripirí, qué fenomenal, pipiripirí... Atasco en el hospital


Como sigo con mi pata chula. Voy a explicar
la batalla del Puerta de Hierro...


¿Quién no ha votado a Espeeee...?

Todo comenzó un martes de aikido cualquiera. Nada más empezar la clase, comenzamos a calentar. Separar las piernas (lo que viene siendo espatarrarse, pero de pie, ¿eh?) girar hacia un lado, girar hacia al AAAAAAHHHHGGG... Momento charlestón extremo. No pensaba que las rodillas se pudieran doblar lateralmente hacia fuera. Soy la única persona que se lesiona estirando (bueno, en realidad tengo una rotura de ligamentos que de vez en cuando me hace estas cosas, la última vez fue peor, fue en una discoteca en Alemania, doch).

En fin, se acabó la clase de aikido. Cuando dejé de pensar en que quería un chute de analgésicos, recogí mi maltrecha dignidad y mis bártulos y me fui para mi casa, en mi recién estrenado coche Hacendado (dos veces lo he usado). Allí, en el ambulatorio, me miraron la rodilla y me dijeron sic.:

"No quiero ser grosera, pero ¿por qué no has ido al hospital directamente?"

Muy fácil señora. Porque no sabía si tenía algo como para ir al hospital o solo era un tirón. En Alemania me vendaron la rodilla y me mandaron tres días de reposo... En fin, eso lo pensé, pero no lo dije, hay que recordar que tienen bisturís.

Total, que me fui (transportada por mi gentil hermana) para el flamante Puerta de Hierro. Resulta que tenían un problema informático y que la gente estaba hasta el cuello. Por fin me tomaron nota de lo que quería y me hicieron pasar a la sala de espera n.º 1. Allí había una chica con dolores de algo indeterminado que yo creo que estaba ahí para disuadir al personal:


"Cinco horas de espera, cinco horas de espera, hay gente que lleva aquí desde la seis... yo me voy".

No dejándome engatusar por cantos de sirena, y al ver que el chico que había pasado antes que yo ya había sido atendido relativamente pronto, decidí quedarme, pese a que a mi hermana pareció hinchársele una vena que no tenía antes.

Al cabo de una media hora, me hicieron pasar donde una ¿enfermera? me hizo un rápido interrogatorio y pasé por una puerta a una especie de pasillo donde ya no te podían acompañar. Miré mi bonita hoja de ingreso en la que describía mi triste historia en términos médicos. Y leí, oh, fatídicas palabras lo siguiente:

Grado de urgencia: 5

Tiempo de espera: 240 min.

Se me quedó el culo más torcido que la rodilla. Acto seguido llamé a mi hermana para que se fuera a ver a Buenafuente y el Teletienda mientras me curaban.

En el pasillo tras la sala de espera número 1, esperé a que me llevarán a la sala de espera n.º 2. Bueno, fui cojeando. En la sala de espera n.º 2 me dieron una silla de ruedas que debió pertenecer a un obeso mórbido o algo, porque estaba totalmente descuajeringada. Estaba por sentarme en una de las sillas de plástico para sentirme más cómoda y confortable, no digo más. Era un poco como la casa del terror. Había un abuelete escorbútico que debía estar ahí desde el período carbonífero , de vez en cuando se oían gritos de dolor (los de la sala de espera nos mirábamos inquietos), a veces se oían súplicas: "señorita, señoritaaaaa... ¿Sabe mi familia que estoy aquí?". Parecía más la sala de espera de la central de la Gestapo que una sala de espera de hospital.

Por fin, me vio el médico, yo le iba a confesar el nombre de todos los amigos disidentes que tengo para que no me hiciera daño. Pero tras toquetear un poco la rodilla solo para hacerme daño, que yo ya sabía lo que me dolía sin que me tocara, decidió que había que hacer unas radiografías... En mi supersilla cósmica de ruedas cuadradas (pero no se suponía que el hospital era nuevo), me llevaron a la sala de espera número tres...

Más escenas dantescas. Un chavalín de la edad de mi hermano (21) enchufado a una bombona de oxígeno y poco después una chica de mi edad (¿sigo siendo chica a partir de los treinta?) con su madre... La chica, venga a llorar que se quería ir a casa... Cada vez mejor rollo.

Me metieron en la sala de rayos X, donde el operario tenía una cosa muy chunga en la piel del codo que me hizo dudar sobre el aislamiento del lugar: ¿tendré hijos mutantes?

En fin. Tras pasar de la sala 3 volví a la sala 2, allí me quedé otro rato aparcada en la silla, con ganas también de preguntar si alguien de mi familia sabía que estaba allí. De pronto, pasó un guardia de seguridad a no sé qué sitio con unos guantes de látex puestos. No pregunté.

Volví a ver al médico toca-rodillas y me dieron mi diagnóstico final en un folio DIN-A4. Llamé a mi hermana y fin de la batalla.

Por cierto solo fueron 120 minutos, pero creo que ponen siempre el doble para que te pongas contento. Es como lo de llevarte de sala de espera en sala de espera. Te hace senir que vas a algún lado aunque en realidad es como El castillo de Kafka pero en versión médica.

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viernes, 6 de noviembre de 2009

Canción para NO sentirse bien con la rutina

Bonita tonadilla de uno de mis grupos favoritos, de esos que dan energías para todo el día...

El patrón de la monotonía. Solo para cinéfilos...


Esto es lo que me pasa después de pasar solo dos días encerrada en casa...

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Grupo: Nine Inch Nails
Álbum: With Theet
Canción: Every Day Is Exactly The Same


I believe I can see the future
Cause I repeat the same routine

I think I used to have a purpose

But then again

That might have been a dream

I think I used to have a voice

Now I never make a sound

I just do what I've been told

I really don't want them to come around


Oh, no


Every day is exactly the same
Every day is exactly the same

There is no love here and there is no pain

Every day is exactly the same


I can feel their eyes are watching

In case I lose myself again

Sometimes I think I'm happy here

Sometimes, yet I still pretend

I can't remember how this got started

But I can tell you exactly how it will end

Every day is exactly the same
Every day is exactly the same

There is no love here and there is no pain

Every day is exactly the same


I'm writing on a little piece of paper

I'm hoping someday you might find

Well I'll hide it behind something

They won't look behind

I'm still inside here

A little bit comes bleeding through

I wish this could have been any other way


But I just don't know,
I don't know what else I can do



Every day is exactly the same
Every day is exactly the same

There is no love here and there is no pain

Every day is exactly the same



Every day is exactly the same
Every day is exactly the same

There is no love here and there is no pain

Every day is exactly the same


Intento de traducción

Creo que puedo ver el futuro
Porque repito siempre la misma rutina
Creo que tenía una intención
Pero bueno
Quizás lo soñé
Creo que tenía una voz
Ahora jamás emito ningún sonido
Solo hago lo que me han dicho
No quiero que vengan

No

Todos los días son iguales
Todos los días son iguales
Aquí no hay amor ni hay dolor
Todos los días son iguales

Puedo sentir sus ojos observándome
Por si me vuelvo a perder
A veces pienso que soy feliz aquí
Sólo a veces, pero siempre lo finjo
No sé cómo empezó esto
Pero sé exactamente cómo va a terminar

Todos los días son iguales
Todos los días son iguales
Aquí no hay amor ni hay dolor
Todos los días son iguales

Escribo en un pequeño trozo de papel
Que espero que encuentres algún día
Lo esconderé detrás de algo
Detrás de lo que nunca mirarán
Sigo aquí dentro
Un poco asoma sangrando
Ojalá las cosas no hubieran tenido que ser así
Pero no sé, no sé qué más hacer


Todos los días son iguales
Todos los días son iguales
Aquí no hay amor ni hay dolor
Todos los días son iguales

Todos los días son iguales
Todos los días son iguales
Aquí no hay amor ni hay dolor
Todos los días son iguales
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miércoles, 4 de noviembre de 2009

Patachula


Tengo (cántese con la melodía de la Camisa Negra)

Tengo la patita chula
Porque chula tengo el alma
Yo por ti perdí el menisco
Y casi pierdo media pata

Mal parece que coja me quedé
Y fue culpa culpita del aikido
Que mala suerte suerte la mía
Que aquel día me estiré

Por arrear una hostia
Y quizás algún hostión
Yo quedé moribunda
Y llena de dolor
Me caí de culito
Y grité mogollón
Y desde que me piñe
Tengo...
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martes, 3 de noviembre de 2009

Género o sexo


Es cierto que lo de sexo suena fatal y que queda mejor preguntar si eres niña-niña, niño-niña, niño-niño...

Atención que esto es un poquito gayer...


Pero es que lo de decir si eres de género masculino o femenino es un calco del inglés gender. En español estarías preguntando por el género gramatical probablemente de tu nombre (imagínate si te llamas Trinidad y tienes bigote o te pareces a Bud Spencer). En inglés gender se define como: las propiedades que distinguen a los organismos según su función reproductiva. Además de referirse al género gramatical, como en español.
Entonces, cuando preguntan por tu gender decir hombre o mujer, masculino o femenino, es correcto si se habla en inglés.

Pero, ¿qué pasa con el español? ¿Tenemos género o sexo? Nuestros amigos de la R.A.E. lo dejan bien clarito:

"Para designar la condición orgánica, biológica, por la cual los seres vivos son masculinos o femeninos, debe emplearse el término sexo: «En el mismo estudio, las personas de sexo femenino adoptaban una conducta diferente» (Barrera/Kerdel Adolescente [Ven. 1976]). Por tanto, las palabras tienen género (y no sexo), mientras que los seres vivos tienen sexo (y no género). No obstante, en los años setenta del siglo xx, con el auge de los estudios feministas, se comenzó a utilizar en el mundo anglosajón el término género (ingl. gender) con un sentido técnico específico, que se ha extendido a otras lenguas, entre ellas el español. Así pues, en la teoría feminista, mientras con la voz sexo se designa una categoría meramente orgánica, biológica, con el término género se alude a una categoría sociocultural que implica diferencias o desigualdades de índole social, económica, política, laboral, etc. Es en este sentido en el que cabe interpretar expresiones como estudios de género, discriminación de género, violencia de género, etc. Dentro del ámbito específico de los estudios sociológicos, esta distinción puede resultar útil e, incluso, necesaria. Es inadmisible, sin embargo, el empleo de la palabra género sin este sentido técnico preciso, como mero sinónimo de sexo, según se ve en los ejemplos siguientes: Marca de incorrección.«El sistema justo sería aquel que no asigna premios ni castigos en razón de criterios moralmente irrelevantes (la raza, la clase social, el género de cada persona)» (País@[Esp.] 28.11.02); Marca de incorrección.«Los mandos medios de las compañías suelen ver como sus propios ingresos dependen en gran medida de la diversidad étnica y de género que se da en su plantilla» (Mundo [Esp.] 15.1.95); en ambos casos debió decirse sexo, y no género. Para las expresiones discriminación de género y violencia de género existen alternativas como discriminación o violencia por razón de sexo, discriminación o violencia contra las mujeres, violencia doméstica, violencia de pareja o similares".

Total, que si se quiere poner en un cuestionario Hombre/Mujer como opciones, no se puede poner género... A no ser que se quiera meter una en vericuetos sobre si tu rol es masculino o femenino etc. Es que lo del sexo suena a cochinadas.
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lunes, 2 de noviembre de 2009

Le Sabotage amoureaux

La infancia y el amor sin tanta lengua de las mariposas ni leches en vinagre...



Autora:
Amélie Nothomb. Nobel de Literatura 2006
Título: Le Sabotage amoureux
Editorial: Albin Michel (Le livre de poche)

Pues di de casualidad con esta escritora belga. El primer libro que leí de ella es Hygiène de l'assassin y me quedé con el culo torcido. Era el primer libro de una mujer que hubiera jurado (hasta mediados de la novela) que no estaba escrito por una mujer...

Supongo que esta novela es semiautobiográfica y describe su primer amor y en qué consiste la infancia... De lo que es capaz un niño o una niña y no el lado dulce precisamente. Aunque tiene ese punto dulce, con su visión de la bicicleta como caballo (¿quién no ha imaginado que su bicicleta era un caballo?). La historia de amor es bizarra a más no poder... Y deja muy claro en qué consiste estar enamorado y lo enfermizo que puede llegar a ser. Me encanta.

La recomiendo encarecidamente. Tiene una forma brutal de ver la realidad sin andarse con remilgos...
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